Cuando la desesperación sudaba hecha un nudo en la cama.Cuando todos los valores se convertían en carne picada.
Los corazones emancipados ya no corren,sólo caminan,solo vacilan entre baldosines de suelos de sueños negros y paredes duras.
Los sentimientos están cayéndose por las esquinas,como quien sangra por las venas las penas de todos sus días...llega un momento en el que todo deja de tener sentido y empiezas a notar la bilis en tus intestinos.
Cuando la carne se corrompe en tumultos de sentimientos lascivos,y la notoriedad del aburrimiento y el compromiso emergen borboteando de cuerpo calloso hasta hacerse con el control total de las palabras.
Todo estalla y resuena como muertes en batallas.
La guerra está perdida.
La guerra está perdida cada vez que apuestas a que la ganas.
Puede que los corazones sigan latiendo,pero hace mucho que desistieron de andar,y ya ni hablemos de correr....
para qué tanto tic,para qué tanto tac.
