Encuentra tu dolor de estómago y luego ya
todo lo demás.
Encuentra si las semillas que plantaste han dado algún árbol.
Encuentra aquellas ramas que subían por escaleras que subían por tejados
y no te dejaban ver las nubes.
Las nubes oscuras que nevaban sobre sueños olvidados y ensoñaciones demasiadas veces recordadas.
Recuerda que las pesadillas son de un color marron oscuro, como olvidadizo
y acuérdate de levantarte pronto por las mañanas para poder ver al sol arrepentirse un día más de haberse levantado, como tú.
El calor del invierno es algo oscuro, como los sueños fríos y encajados entre los huesos de las mandíbulas.
El sonido del viento es como el humo. Suena cuando algo se quema.
Como tú.
