Estoy coaccionada a las arcadas.Se me entrecortan las palabras y las frases,simplemente,no acaban.
Nada se hila en mi cabeza y mi pelo se enreda.Se me olvidan las teorías,los fonemas,las tormentas y las cadenas de letras que antes sabía pronunciar.
Ya nada me escuece y es un gran pesar.
Ya nada pesa y es de lamentar que la pérdida sea tan exponencial.
Químicamente inducido, el cuerpo es enfrentado con gran desasosiego a su estado de Nada más absoluto.A su estado de embriaguez de aburrimiento,intoxicación de quietud.
Sin órganos no estaríamos rellenos de nada.Sin sangre nuestro órganos estarían vacíos y secos,sin hormonas nuestro cuerpo deja de enteder por qué funciona y,lentamente,las pocas ganas de existir que se tengan,se esfuman.
Callan todas las ganas de sentir algo y de hablar pasamos a no sentir.
Es como tener la cara cubierta de cemento.Algo te pesa y te pone rígida pero no puedes ver absolutamente nada.
Y esta frío y nadie te toca.
Tú tampoco puedes tocarte.
Poco a poco,dejas de respirar.
Y todo importa cada vez menos.Si cabe.
