Siento como si me hubieran recortado una
silueta por dentro
En el centro
Delineando las formas de mis huesos y del
desasosiego que los entumece, como lluvia sin caer, como escuece al enfermarse
la piel y doloridos los músculos
Como se entumece el cuerpo sin saber muy
bien qué hacer, sin saber muy bien qué ser,
sin ver muy bien alrededor, como si la
realidad fuera otra silueta que está vacía de todo significado, que son sólo
sombras de un recuerdo de un sueño muy lejano que ni siquiera he soñado.
Se aleja todo, como con anestesia, en la
sinestesia del olvido y el delirio y el trance de lo mundano.
Como las astillas son al perro, y el filo
al colmillo, y las cucarachas a los ladrillos y lo áspero de la vida a lo
granulado del hormigueo de tener la mano dormida.
Se cae sin darse cuenta, de lado, cada
vez más inclinado.
Sin saber muy bien qué se ve o qué ve,
como contar gotas en un vaso lleno de un líquido que se transforma en cristal,
Y todas las puntas de mis dedos están
frías y dormidas y no ven , pero mis ojos se ciegan de palabras y estructuras,
cortocircuitos cerebrales que teclean en un piano lleno de ruido.
Se cae y se dobla sobre si misma. Pero es
sólo una silueta que intenta darse la vuelta para verse vacía otra vez hasta
que se llene de nudos, cicatrices, tejidos acumulados uno sobre el otro.
Tijeretazos al cuerpo que me incuba y mantiene caliente,
desollándome viva por dentro sin poder romper las líneas que delinean la
silueta.
