miércoles, 3 de diciembre de 2008

Una tenue y cálida melodía de vals en el gran salón rojo la sobrecogió.Se había pasado toda la tarde mirando embobada a un tonto ficus iluminado por una lámpara de pie en aquella recepción de hotel presuntuoso,incluso olvidó a quién estaba buscando.Le gustaba mirar los smokins de los caballeros canosos que se paseaban por allí cogidos del rollizo brazo de sus esposas,mirar el complicado tejido de aquellos ropajes pero..pero nadie se fijaba nunca en ella.
Fuera o no aquella una gran virtud,se entretenía bastante esperando..esperando a qué...
bueno, irrelevante era aquello, tanto como las ojas de la calzada en otoño.Pero al igual que las esperas injustificadas y las virtudes invisibles eso nos hace ser melancólicos,melómanos y solitarios..o almenos en mi caso.
Es el disfrute propio experimentado por la observación de millones de personas con la posibilidad de crear ficción a partir de esos personajes, capacidad de meterme en sus cabezas como hacen ellos en las mía, personajes desconocidos para mí ,pero no para mis ojos y mi imaginación.
Increíble la virtud de la invisivilidad, increíble la capacidad de creación de unos cuantos kilos de seso y la rapidez de dos ojos en medio de una masa de gente...
Virtuosos...virtuosos de la creación...de la imaginación ,de la omisión de prejuicios tontos de tu propio cuerpo en medio del universo.


Sé invisible y capaz de ver, en lugar de dejar que te vean y que nunca te sepan ver.

2 comentarios:

14111989 dijo...

entonces entramos en una espiral sin sentido ! XD escribes muy bien -w- ♥ la foto es tuya?:O es preciosa tb

Juliox dijo...

Me encanta, aveces es bueno simplemente pararse a observar el mundo a tu alrededor y dejar que la vida fluya.. Porque sino perderas los pequeños detalles que le dan un toque de sabor a la vida.

"Sé invisible y capaz de ver, en lugar de dejar que te vean y que nunca te sepan ver."