domingo, 22 de noviembre de 2009

Cruda Realidad

Mi cerebro se ha vuelto magnético,mis dos hemisferios vuelven a actuar como imanes,mis pensamientos vuelven a actuar con repelencia magnética ante mis impulsos.
Ella sigue ahí,sentada en el sofá amarillo de la discordia,en la casa que siempre quiso partirse en tres.
Abre los ojos ,madre,qué pretendes hacer con tu hija,madre.
Madre,madre ajena de toda hija que jamás existió para ellas,madre e hija.
Sentada,clavada en esa cruz con base de cristales verdes y humeantes.
Colgada,colgada de una soga que ella mismo trenzó.
Orgullosa...

...

¿ De qué estas orgullosa,madre ?


Grítame,araña mis venas,quema mis ojos,cierra mi boca con los coágulos de sangre olvidados en el suelo del lavabo.
Asfíxiame con tus polvos blancos de la mesita de noche.
Fúmame y colócate.Sé que lo estás deseando.
¿Quieres protegerme?
Quieres poseerme.
¿Quieres quererme?
Quieres quererte.

Destruiría hasta la última piedra de esta vida convertida en castillo.
Destrozaría cada grito,cada lágrima,cada odio emparedado en las paredes de sus habitaciones.

Y ya en su día quise destrozarme a mi misma pero no,madre,yo me voy.

Y cuanto más lejos,mejor.


Madre,madre de quién.



1 comentario:

A.cid dijo...

Te quiero, mariposita. Mucho.