martes, 12 de enero de 2010

Alquién.



Me duele.

Me duele ser yo en noches como está,después de noches como aquellas,y como esas otras que ,por desgracia,aun recuerdo con demasiada nitidez.

Intento fumarme un cigarro tranquila,intento canalizar toda la -llámalo X- que tengo dentro.

Quiero pensar que lo que falla aquí no soy yo,pretendo no inculpar a los demás al mismo tiempo.

Consigo mirarme al espejo y quererme un poquito para luego bajar la vista y ,distraida,adivinar una figura con el rabillo del ojo.
Qué asco.
Mierda,vuelvo a ser yo.

Me persigo sin caminos,me vuelo por balcones de entresuelos, me consumo como la hierba verde y mojada.

No acabo nunca de sentirme bien por sentirme bien y no acaba nunca mi sentimiento de culpa por estarlo.

No acabará nunca mi amor y no empezará jamás mi odio visceral,al que a veces echo mucho en falta.

No puedo evitar ,cada día,amar los pisotones de la gente,sus reproches,sus lágrimas sobre mi.

Sé que no me quieren,que no me quieren para nada, y no puedo evitar que yo sí.

Ojalá encuentre a alguien tan odioso como yo para poder quererle y ser correspondida.

1 comentario:

hjhjhjjuiuivgh dijo...

Autoaceptación

Consúmete igual que una yerba verde, pero con el mismo gusto, el mismo olor inconfundible y la misma trascendencia poética -ya sabes de qué yerba hablo.

Y cuando aparques por Madrid, avísame!