Se me marean los recuerdos, se me vomitan las entrañas con forma de telarañas.
Se me enmaraña tu mirada en los fantasmas de esta casa.
Se me adormecen las manos con las respiraciones lentas, palpitantes, que consumen estos cigarros.
Las disociaciones de los días se me olvidan, se me olvida ajustarme la cabeza a las ideas y a tu piel quemada. Ni siquiera recuerdo quién eres, sólo se que estás desnuda en la cama y todo se cae sin poder pensar en levantarse, girarse, torcerse o disminuir el dolor.
Las llamaradas homicidas cada vez son más fuertes y mis huesos cada vez más huecos y llenos de gas inflamable. No sé si podré agarrarme a este pelo mucho más tiempo porque se cae a trozos,como mi piel.
Le seré fiel a lo amargo y lo desagradable hasta que amanezca, hasta que tal vez consiga ver quién eres y por qué me estás quemando la casa. Y puede que luego llore,llore amargamente tu pérdida.
Pérdida del mi.
Perdida del yo.
Sin saber quién eres tú.
Sin tú saber quién soy yo.

1 comentario:
Al menos tienes seguro de hogar ?
Ya te dijeron que no andaras con piroman@s. El amores ciego y quema.
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