Todo lo que recordaba colgaba de la persiana y se recogía con la misma cuerda que me dejaba ver la ventana.
La luz.
A través de la ventana.
Los ladrillos, tajantes por la mañana en las horas tempranas.
Eres una ciudad bella y ajada, estas llena de miles de fantasmas.
Si los fantasmas recordaran, su color sería el de esta fachada, sus ojos serían todas las rosas que estuvieron algún día colgadas de alguna persiana.
Su piel sería del color de las madrugadas en las que se expiran entrañas, extrañando miradas, sabanas, pinceladas difusas de la vida y el recuerdo y la defragmentacion de la realidad.
Todo es un lienzo.Recuerda como era cuando pintabas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario