No sabía que una sola de tus respiraciones bastaba para elevarme a la superficie y volver a querer aspirar el sol y el aire cálido.
No sabía siquiera que me gustaría nadar.
Nunca antes me había sentido tan limpia,tan en las alturas,sin a penas gravedad que me fuerce a caer a ninguna parte,solo un montón de latidos que me empujan inevitablemente hacia ti,a enredarme con tu cuerpo,con tu pelo,con tus manos,con tus venas y tu sangre.
Nunca antes dejé que nadie se metiera dentro de mi del modo que lo has hecho tú,jugar con mi órganos y mis células.
Curar mis cicatrices.