La niña tenía frío y los ojos verdes.
La niña de pelo azulado y zapatos sucios,niña sin pasado y sin calcetines.
La niña con la mirada más brillante jamás saboreada,con las manos más pequeñas,manos nunca antes contempladas.
Se vestía de rojo los miércoles porque así pensaba que nadie podía verla.
Pero todo iba al revés,todo corría hacia donde tenía que andar y ningún camino se construía a la vez que desaparecían las huellas .
Al principio todo acababa.
Al principio todo acababa igual.
En el punto de partida,en el punto del retorno,en el
punto y final.