Ni en los más oscuros lugares me encuentro a salvo de las desmemoriadas memorias que me atormentan ,que me sustentan,que alimentan el tormento de una alegría muerta.
Andaba sobre pensamientos difusos en aquella sala,la gente tenía la cara emborronada,con demasiados huesos y la piel demasiado chorreante de carne...sólo eran bolsas de entrañas...
Me dispuse frente al espejo y me choqué con mi propia mirada,con mi cara,con el verano rosa y cálido,con esas risas tóxicas y esas endorfinas que me follaban.
El miedo que da perderse en tu propio reflejo ,el temor de que los demás vean como discutes con el espejo, lamentándote por no entender nada de lo que ves.
Poco a poco temí,cada vez más,que todo aquello no fuera un sueño.
Poco a poco me vi,más y más dentro del espejo...
