El pausamiento de las ideas y la desidia de estas mañanas del nosé.
Y una pequeña nausea que es, y no se por qué será, ni por qué está.
Una ligera capa de helio pesa bajo la capa más superficial de mi piel ,ascendiéndome levemente pero nunca dejándome fuera del arrastre de la gravedad.
Como alas de mariposa infnita que nunca alcanza a volar,no encuentro la manera de alimentarme de ningún polen y de ningun reptil muerto.
Pequeñas ramas rasgan mis ojos por dentro al son del viento otoñal.
Por eso no me gusta el otoño.
Las hojas ,como merodeadoras de las calles,nos susurran que el viento viene frío y el tiempo alterado,los minutos en discordia de los días que no van a pasar hacia delante,sino hacia los lados,creando efectos de días paralelos,años inconstantes y vidas desgraciadas.
Por eso no me gusta el otoño.