no estoy bien
y no quiero decir mal
porque si me convenzo de ello todo va peor
no sé como va el control, pero se como va la impotencia
la envidia y la frustración
se como va lo de la soledad
inducida
como la mayoria de mi desidia
inducida
inercia de lo inerte
que me aplasta bajo peso pluma
hace un día precioso
y yo sólo veo mierda
y yo sólo quiero clavarme un tenedor en la sien
qué es lo que va tan mal que nada puede ir bien
devolvedme los tornillos que me faltan, la maquinaria tiene que conducirse
y ahora estoy bajo el efecto de esas pastillas que no te dejan manejar maquinaria pesada
y se me encoge el corazón entre campos de algodón, que está muy, muy alto
la consciencia es lo más difícil de derrotar
sin nada de lo que poder tirar
para poder tirarlo todo a la basura
como el papel en blanco que descartas una y otra vez, sin llegar a escribir nada en él
el cerebro cruje y se borra a sí mismo
y es el libro que parece nunca acabar
y que ni es capaz de organizar sus capítulos
es todo basura
en blanco
y hoy no quiero tener un final feliz
solo quiero dormir
lo siento
viernes, 27 de junio de 2014
lunes, 26 de mayo de 2014
Blah Blah Blood
Las expectativas.
Las expectativas realistas.
Las expectativas cinematográficas.
Las expectativas de papá y mamá.
Las expectativas de tus amigos.
Las expectativas de tu perro.
Las expectativas de tu familia entera.
Las expectativas de la vecina.
Las expectativas del perro de la vecina.
Las expectativas de los pájaros de las cinco y media de la mañana.
Las expectativas de todos tus profesores sobre ti, tu talento, tu potencial y tu futuro.
Las expectativas de tus fracasos.
Las expectativas de tu profesora de educacion fisica.
Las expectativas de tus parejas.
Las expectativas de los desconocidos.
Las expectativas de los cojones de mi padre y los ovarios de mi madre.
El lenguaje es engañoso y demasiado amplio, y a la vez demasiado escaso como para expresar que, a veces, las únicas expectativas que quiero tener sobre mi misma es algo que involucre muchos gritos, mucho sudor y mucho agotamiento. No me refiero precisamente al sexo, al menos no conscientemente. Sólo a la explotación indiscriminada del latir y del vivir. De las cosas que suenan dentro de los edificios que no puedes ver.
Todo ese ruido que hay fuera de ti, hay dentro de ti.
Y todo arde cada día un poco más. Y toda esa ceniza me ahoga cada día un poco más.
Necesito la vitalidad, la animalidad.
No la(puedo) quiero controlar.
Qué es esto si no lo que sea que piensas, que sientas. Que es todo un piloto automático hasta que ocurre el accidente y te preguntas, ¿Por qué toda esa sangre?
Las expectativas realistas.
Las expectativas cinematográficas.
Las expectativas de papá y mamá.
Las expectativas de tus amigos.
Las expectativas de tu perro.
Las expectativas de tu familia entera.
Las expectativas de la vecina.
Las expectativas del perro de la vecina.
Las expectativas de los pájaros de las cinco y media de la mañana.
Las expectativas de todos tus profesores sobre ti, tu talento, tu potencial y tu futuro.
Las expectativas de tus fracasos.
Las expectativas de tu profesora de educacion fisica.
Las expectativas de tus parejas.
Las expectativas de los desconocidos.
Las expectativas de los cojones de mi padre y los ovarios de mi madre.
El lenguaje es engañoso y demasiado amplio, y a la vez demasiado escaso como para expresar que, a veces, las únicas expectativas que quiero tener sobre mi misma es algo que involucre muchos gritos, mucho sudor y mucho agotamiento. No me refiero precisamente al sexo, al menos no conscientemente. Sólo a la explotación indiscriminada del latir y del vivir. De las cosas que suenan dentro de los edificios que no puedes ver.
Todo ese ruido que hay fuera de ti, hay dentro de ti.
Y todo arde cada día un poco más. Y toda esa ceniza me ahoga cada día un poco más.
Necesito la vitalidad, la animalidad.
No la
Qué es esto si no lo que sea que piensas, que sientas. Que es todo un piloto automático hasta que ocurre el accidente y te preguntas, ¿Por qué toda esa sangre?
miércoles, 19 de marzo de 2014
Amigos imaginarios
La gente que imagina no imagina, sólo recuerda
las memorias de una vida que sólo puedes imaginar.
Las imágenes no son recuerdos, sino visualizaciones de aquellos mundos
perdidos, difíciles de enfocar.
Lejanos, pero que sientes tan próximos.
Tan próximos que notas su calor, su frío y sus colores,
que casi puedes tocar todos sus dolores.
Agonizan profundos, en oscuros rincones bajo tierras que no conoces
siendo devorados por insectos imaginarios,
siendo procesados por el metabolismo de un planeta que no existe,
con plantas que respiran un aire raro y denso, cargado de plata y mercurio,
con rios de agua viscosa y peces con muchas manos.
Es un universo en el que nada tiene demasiado sentido pero que existe
porque nadie puede olvidarlo.
O dejar de imaginarlo.
las memorias de una vida que sólo puedes imaginar.
Las imágenes no son recuerdos, sino visualizaciones de aquellos mundos
perdidos, difíciles de enfocar.
Lejanos, pero que sientes tan próximos.
Tan próximos que notas su calor, su frío y sus colores,
que casi puedes tocar todos sus dolores.
Agonizan profundos, en oscuros rincones bajo tierras que no conoces
siendo devorados por insectos imaginarios,
siendo procesados por el metabolismo de un planeta que no existe,
con plantas que respiran un aire raro y denso, cargado de plata y mercurio,
con rios de agua viscosa y peces con muchas manos.
Es un universo en el que nada tiene demasiado sentido pero que existe
porque nadie puede olvidarlo.
O dejar de imaginarlo.
martes, 21 de enero de 2014
Fonemas
Encuentra tu dolor de estómago y luego ya
todo lo demás.
Encuentra si las semillas que plantaste han dado algún árbol.
Encuentra aquellas ramas que subían por escaleras que subían por tejados
y no te dejaban ver las nubes.
Las nubes oscuras que nevaban sobre sueños olvidados y ensoñaciones demasiadas veces recordadas.
Recuerda que las pesadillas son de un color marron oscuro, como olvidadizo
y acuérdate de levantarte pronto por las mañanas para poder ver al sol arrepentirse un día más de haberse levantado, como tú.
El calor del invierno es algo oscuro, como los sueños fríos y encajados entre los huesos de las mandíbulas.
El sonido del viento es como el humo. Suena cuando algo se quema.
Como tú.
todo lo demás.
Encuentra si las semillas que plantaste han dado algún árbol.
Encuentra aquellas ramas que subían por escaleras que subían por tejados
y no te dejaban ver las nubes.
Las nubes oscuras que nevaban sobre sueños olvidados y ensoñaciones demasiadas veces recordadas.
Recuerda que las pesadillas son de un color marron oscuro, como olvidadizo
y acuérdate de levantarte pronto por las mañanas para poder ver al sol arrepentirse un día más de haberse levantado, como tú.
El calor del invierno es algo oscuro, como los sueños fríos y encajados entre los huesos de las mandíbulas.
El sonido del viento es como el humo. Suena cuando algo se quema.
Como tú.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
73 Fahrenheit
I’m forgetting who I used to be,
because it's eating myself apart.
I feel like burning it up again
so with the fire I can walk.
It is not a burst in that exclusion
what I want to cause,
nor just a memory, nor just a billion
chitty chats.
Just hit the pause for that vhs,
like all the colors on the tv were
crooked.
The crucifixion of the soul,
shattering this future winter cold,
into four big pieces of glass
to look trough at a reflexion of the self.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Gone
Todo lo que recordaba, se recordaba con una cierta nostalgia del color de las rosas secas.
Todo lo que recordaba colgaba de la persiana y se recogía con la misma cuerda que me dejaba ver la ventana.
La luz.
A través de la ventana.
Los ladrillos, tajantes por la mañana en las horas tempranas.
Eres una ciudad bella y ajada, estas llena de miles de fantasmas.
Si los fantasmas recordaran, su color sería el de esta fachada, sus ojos serían todas las rosas que estuvieron algún día colgadas de alguna persiana.
Recuerda como era cuando pintabas.
Todo lo que recordaba colgaba de la persiana y se recogía con la misma cuerda que me dejaba ver la ventana.
La luz.
A través de la ventana.
Los ladrillos, tajantes por la mañana en las horas tempranas.
Eres una ciudad bella y ajada, estas llena de miles de fantasmas.
Si los fantasmas recordaran, su color sería el de esta fachada, sus ojos serían todas las rosas que estuvieron algún día colgadas de alguna persiana.
Su piel sería del color de las madrugadas en las que se expiran entrañas, extrañando miradas, sabanas, pinceladas difusas de la vida y el recuerdo y la defragmentacion de la realidad.
Todo es un lienzo.Recuerda como era cuando pintabas.
lunes, 12 de agosto de 2013
Las cosas bonitas
Cosas que te hablan.
Personas que te gritan.
Vacíos que dialogan con tus ruidos, hablando de silencios
y de las horas que pasan cuando recuerdas
esos pequeños alaridos.
Y los gritos de las palomas por la mañana.
Al pasar por tu casa,
¿te acuerdas?
Es tu casa.
En tu calle. Siempre es la misma.
La calle de las miles de farolas y las puertas que nadie abre
La calle de las mil y una noches que se repiten y se superponen la una encima de la otra.
Hasta que solo son una.
Como una lluvia de estrellas.
Miles de fragmentos, de solo un cuerpo celeste
Lágrimas que llueven como asteroides por mi cara.
Y un silencio que me prepara para la mañana.
Cubriendo la noche de viento y almohadas intento traspasar el sueño a la cama,
en vez de mirarlo siempre a la cara,
que no llueve y sólo suena
como si estuviera cubierta de arañas.
Y la calma me causa migrañas.
Y mis ganas desengañan la noche y todas estas palabras.
Y la trsiteza es infinita,
como todas las estrellas,
que a veces llueven,pero que no siempre ves.
Personas que te gritan.
Vacíos que dialogan con tus ruidos, hablando de silencios
y de las horas que pasan cuando recuerdas
esos pequeños alaridos.
Y los gritos de las palomas por la mañana.
Al pasar por tu casa,
¿te acuerdas?
Es tu casa.
En tu calle. Siempre es la misma.
La calle de las miles de farolas y las puertas que nadie abre
La calle de las mil y una noches que se repiten y se superponen la una encima de la otra.
Hasta que solo son una.
Como una lluvia de estrellas.
Miles de fragmentos, de solo un cuerpo celeste
Lágrimas que llueven como asteroides por mi cara.
Y un silencio que me prepara para la mañana.
Cubriendo la noche de viento y almohadas intento traspasar el sueño a la cama,
en vez de mirarlo siempre a la cara,
que no llueve y sólo suena
como si estuviera cubierta de arañas.
Y la calma me causa migrañas.
Y mis ganas desengañan la noche y todas estas palabras.
Y la trsiteza es infinita,
como todas las estrellas,
que a veces llueven,pero que no siempre ves.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






