viernes, 22 de febrero de 2013

Qué desagradable.

Todo el mundo desaparece.

Des-aparece.

Des-existe.

Prevalece, intacto, mi recuerdo. En la desaparición.

Se acontece la suma que resta mis memorias de las tuyas.
Atardece.
Siempre con el mismo color.
Nunca es rojo.
Siempre con el mismo olor.
A veces sangre.
Cuando sangro.
Huele a quemado.
Nunca hay humo.
Solo choque.
Colapso y dispersión.
Desaparición.
Como aparece acontece, ocurre y des-existe.
Se des-coordinan las palabras.
Se desatan las frases.
Y todo des-significa.

Se des-nuda y me ata.
Y vuelo sin control.
Sin humo.
Sin color.
Des-racionalización.
Des-análisis.
Desaparación.
Desazón.






















desazonadapormachasdetinta

2 comentarios:

pedro dijo...

Genialérrimo, tu vales para esto, niña, en serio, ¿de qué es el bocata? ñam ñam

Miguel Buján dijo...

Me quedo con lo menos trágico. Este presente (de mierda o no).


En algún lugar del Multiverso han de darse seres inteligentes (lo suficientemente inteligentes para ser conscientes de su realidad y la de todo cuanto a ellos les afecte) que dependerán tan sólo de una dimensión temporal. No se acabarán nunca. Desaparecer será una utopía.


Pedro tiene (cierta) razón. Leyéndote dejé de tomarme el futuro como un advenimiento.


Seguro que volveré por aquí para leerte.