La piel era
mas áspera de lo esperado
un olor dulce con una textura
conocida
de antes,
entremezclada
con sus dedos.
La conocía
de antes.
Enmarañada.
Sin mirar mucho las líneas rectas
ajetreándome la cabeza estaba
el pensamiento de todas las mañanas.
Después, verte caer
en puzzles de ti misma,
Tropezarte.
Inflamar los ligamentos,
el olor de la lavanda.
Y así estaba
todas las mañanas,
sin llegar a levantarme nunca de la cama.
viernes, 23 de octubre de 2015
jueves, 9 de julio de 2015
íntima, media y adventicia
Tengo un callo en el estómago
de ponerme nerviosa
de quemarme con los ácidos
el corazón
Palpitan
las llemas de mis dedos
y comienzan los vértigos
No discierno entre amor y pánico
existiendo en un plano caótico
Sentir el ardor en los ojos
Como si la vesícula biliar
se hubiera equivocado de lugar
Desmayos. Pequeños. Cerebrales
Aneurismas intracraneales
Provocadas
por
el nerviosismo
la tensión
de querer
lo que se sabe que no se puede tener
De querer
con todo el corazón
y el cráneo
y sentirse caer
sin sangre en las venas
en la liviandad de la resignación
de ponerme nerviosa
de quemarme con los ácidos
el corazón
Palpitan
las llemas de mis dedos
y comienzan los vértigos
No discierno entre amor y pánico
existiendo en un plano caótico
Sentir el ardor en los ojos
Como si la vesícula biliar
se hubiera equivocado de lugar
Desmayos. Pequeños. Cerebrales
Aneurismas intracraneales
Provocadas
por
el nerviosismo
la tensión
de querer
lo que se sabe que no se puede tener
De querer
con todo el corazón
y el cráneo
y sentirse caer
sin sangre en las venas
en la liviandad de la resignación
viernes, 13 de marzo de 2015
-
Esconderse
tras paredes de cristal
que son la mente amoratada de arañazos, caricias y terremotos
Esconderse tras las pastillas, notando las pulsaciones convulsas, arrítmicas, como el infarto del alma más sucia, oscura y profunda
Enterrada con el cuerpo cubierto de baldosas cálidas de madera sobre las que andar descalza
Los cadáveres exquisitos de los sueños trazados a carboncillo que se borran con el viento
Lo que no se cose porque ya no hay hilos
Las telas que echan a volar
Pulsaciones internas, escapada inconcebible
tras paredes de cristal
que son la mente amoratada de arañazos, caricias y terremotos
Esconderse tras las pastillas, notando las pulsaciones convulsas, arrítmicas, como el infarto del alma más sucia, oscura y profunda
Enterrada con el cuerpo cubierto de baldosas cálidas de madera sobre las que andar descalza
Los cadáveres exquisitos de los sueños trazados a carboncillo que se borran con el viento
Lo que no se cose porque ya no hay hilos
Las telas que echan a volar
Pulsaciones internas, escapada inconcebible
viernes, 30 de enero de 2015
1:30/4:40
cuál es el huso
horario
desvelado
conformándose a la penumbra de una madrugada que se cree noche
de una noche que se cree día
confundiéndose a los mecanismos de movimiento que se enredan en la cama y crujen
en mirar al techo
y no sentir el tiempo
y no sentirte el cuerpo
y que las palabras desaparezcan en los pensamientos
no saber si la boca habla, si los ojos lloran
si la noche duele porque no eres nada
y todo es tan hermoso
La misma esquina de diferentes habitaciones
el mismo techo, las mismas lineas
las luces
como mirar al cielo en diferentes estaciones
estrellas brillan y explotan
galaxias mueren y chocan
y yo miro al techo y mis palabras lloran mientras veo universos que no hablan
horario
desvelado
conformándose a la penumbra de una madrugada que se cree noche
de una noche que se cree día
confundiéndose a los mecanismos de movimiento que se enredan en la cama y crujen
en mirar al techo
y no sentir el tiempo
y no sentirte el cuerpo
y que las palabras desaparezcan en los pensamientos
no saber si la boca habla, si los ojos lloran
si la noche duele porque no eres nada
y todo es tan hermoso
La misma esquina de diferentes habitaciones
el mismo techo, las mismas lineas
las luces
como mirar al cielo en diferentes estaciones
estrellas brillan y explotan
galaxias mueren y chocan
y yo miro al techo y mis palabras lloran mientras veo universos que no hablan
viernes, 19 de diciembre de 2014
Ya
Cuando no puedes fumar
Cuando no puedes comer
Cuando no puedes dibujar
Cuando no puedes hablar
Cuando no puedes preguntarte cosas
Cuando no puedes indagar
Cuando no puedes ahondar en las heridas,
porque escuecen
Porque duele el estómago
Duele la cabeza
Duelen los pulmones al respirar
Cuando quieres dormir todas las horas en las que no vives
Cuando todo da tanto miedo como ahora
Como cuando se pierden por caminos invisibles las ensoñaciones y planes
Cuando estas muy quieta pero todo se mueve exáctamente a la misma velocidad
Cuando el tiempo duele
Y el espacio ha dejado de existir.
Cuando no puedes comer
Cuando no puedes dibujar
Cuando no puedes hablar
Cuando no puedes preguntarte cosas
Cuando no puedes indagar
Cuando no puedes ahondar en las heridas,
porque escuecen
Porque duele el estómago
Duele la cabeza
Duelen los pulmones al respirar
Cuando quieres dormir todas las horas en las que no vives
Cuando todo da tanto miedo como ahora
Como cuando se pierden por caminos invisibles las ensoñaciones y planes
Cuando estas muy quieta pero todo se mueve exáctamente a la misma velocidad
Cuando el tiempo duele
Y el espacio ha dejado de existir.
miércoles, 29 de octubre de 2014
in fur
Las capas de piel sobre la piel misma.
Piel que ha crecido desde aquellas heridas, piel que pensaste que nunca verías.
Suenan tristes melodías melancólicas de recuerdos felices, vislumbrando los insalubres años que enriquecen la imaginación y la intranquilidad que alimenta las pesadillas.
La piel, como la neblina y el humo de la ciudad, que tapa todas las heridas.
https://www.youtube.com/watch?v=rwycwmNROx
Piel que ha crecido desde aquellas heridas, piel que pensaste que nunca verías.
Suenan tristes melodías melancólicas de recuerdos felices, vislumbrando los insalubres años que enriquecen la imaginación y la intranquilidad que alimenta las pesadillas.
La piel, como la neblina y el humo de la ciudad, que tapa todas las heridas.
https://www.youtube.com/watch?v=rwycwmNROx
martes, 30 de septiembre de 2014
S S S S
-->
Siento como si me hubieran recortado una
silueta por dentro
En el centro
Delineando las formas de mis huesos y del
desasosiego que los entumece, como lluvia sin caer, como escuece al enfermarse
la piel y doloridos los músculos
Como se entumece el cuerpo sin saber muy
bien qué hacer, sin saber muy bien qué ser,
sin ver muy bien alrededor, como si la
realidad fuera otra silueta que está vacía de todo significado, que son sólo
sombras de un recuerdo de un sueño muy lejano que ni siquiera he soñado.
Se aleja todo, como con anestesia, en la
sinestesia del olvido y el delirio y el trance de lo mundano.
Como las astillas son al perro, y el filo
al colmillo, y las cucarachas a los ladrillos y lo áspero de la vida a lo
granulado del hormigueo de tener la mano dormida.
Se cae sin darse cuenta, de lado, cada
vez más inclinado.
Sin saber muy bien qué se ve o qué ve,
como contar gotas en un vaso lleno de un líquido que se transforma en cristal,
Y todas las puntas de mis dedos están
frías y dormidas y no ven , pero mis ojos se ciegan de palabras y estructuras,
cortocircuitos cerebrales que teclean en un piano lleno de ruido.
Se cae y se dobla sobre si misma. Pero es
sólo una silueta que intenta darse la vuelta para verse vacía otra vez hasta
que se llene de nudos, cicatrices, tejidos acumulados uno sobre el otro.
Tijeretazos al cuerpo que me incuba y mantiene caliente,
desollándome viva por dentro sin poder romper las líneas que delinean la
silueta.
viernes, 27 de junio de 2014
estar bien
no estoy bien
y no quiero decir mal
porque si me convenzo de ello todo va peor
no sé como va el control, pero se como va la impotencia
la envidia y la frustración
se como va lo de la soledad
inducida
como la mayoria de mi desidia
inducida
inercia de lo inerte
que me aplasta bajo peso pluma
hace un día precioso
y yo sólo veo mierda
y yo sólo quiero clavarme un tenedor en la sien
qué es lo que va tan mal que nada puede ir bien
devolvedme los tornillos que me faltan, la maquinaria tiene que conducirse
y ahora estoy bajo el efecto de esas pastillas que no te dejan manejar maquinaria pesada
y se me encoge el corazón entre campos de algodón, que está muy, muy alto
la consciencia es lo más difícil de derrotar
sin nada de lo que poder tirar
para poder tirarlo todo a la basura
como el papel en blanco que descartas una y otra vez, sin llegar a escribir nada en él
el cerebro cruje y se borra a sí mismo
y es el libro que parece nunca acabar
y que ni es capaz de organizar sus capítulos
es todo basura
en blanco
y hoy no quiero tener un final feliz
solo quiero dormir
lo siento
y no quiero decir mal
porque si me convenzo de ello todo va peor
no sé como va el control, pero se como va la impotencia
la envidia y la frustración
se como va lo de la soledad
inducida
como la mayoria de mi desidia
inducida
inercia de lo inerte
que me aplasta bajo peso pluma
hace un día precioso
y yo sólo veo mierda
y yo sólo quiero clavarme un tenedor en la sien
qué es lo que va tan mal que nada puede ir bien
devolvedme los tornillos que me faltan, la maquinaria tiene que conducirse
y ahora estoy bajo el efecto de esas pastillas que no te dejan manejar maquinaria pesada
y se me encoge el corazón entre campos de algodón, que está muy, muy alto
la consciencia es lo más difícil de derrotar
sin nada de lo que poder tirar
para poder tirarlo todo a la basura
como el papel en blanco que descartas una y otra vez, sin llegar a escribir nada en él
el cerebro cruje y se borra a sí mismo
y es el libro que parece nunca acabar
y que ni es capaz de organizar sus capítulos
es todo basura
en blanco
y hoy no quiero tener un final feliz
solo quiero dormir
lo siento
lunes, 26 de mayo de 2014
Blah Blah Blood
Las expectativas.
Las expectativas realistas.
Las expectativas cinematográficas.
Las expectativas de papá y mamá.
Las expectativas de tus amigos.
Las expectativas de tu perro.
Las expectativas de tu familia entera.
Las expectativas de la vecina.
Las expectativas del perro de la vecina.
Las expectativas de los pájaros de las cinco y media de la mañana.
Las expectativas de todos tus profesores sobre ti, tu talento, tu potencial y tu futuro.
Las expectativas de tus fracasos.
Las expectativas de tu profesora de educacion fisica.
Las expectativas de tus parejas.
Las expectativas de los desconocidos.
Las expectativas de los cojones de mi padre y los ovarios de mi madre.
El lenguaje es engañoso y demasiado amplio, y a la vez demasiado escaso como para expresar que, a veces, las únicas expectativas que quiero tener sobre mi misma es algo que involucre muchos gritos, mucho sudor y mucho agotamiento. No me refiero precisamente al sexo, al menos no conscientemente. Sólo a la explotación indiscriminada del latir y del vivir. De las cosas que suenan dentro de los edificios que no puedes ver.
Todo ese ruido que hay fuera de ti, hay dentro de ti.
Y todo arde cada día un poco más. Y toda esa ceniza me ahoga cada día un poco más.
Necesito la vitalidad, la animalidad.
No la(puedo) quiero controlar.
Qué es esto si no lo que sea que piensas, que sientas. Que es todo un piloto automático hasta que ocurre el accidente y te preguntas, ¿Por qué toda esa sangre?
Las expectativas realistas.
Las expectativas cinematográficas.
Las expectativas de papá y mamá.
Las expectativas de tus amigos.
Las expectativas de tu perro.
Las expectativas de tu familia entera.
Las expectativas de la vecina.
Las expectativas del perro de la vecina.
Las expectativas de los pájaros de las cinco y media de la mañana.
Las expectativas de todos tus profesores sobre ti, tu talento, tu potencial y tu futuro.
Las expectativas de tus fracasos.
Las expectativas de tu profesora de educacion fisica.
Las expectativas de tus parejas.
Las expectativas de los desconocidos.
Las expectativas de los cojones de mi padre y los ovarios de mi madre.
El lenguaje es engañoso y demasiado amplio, y a la vez demasiado escaso como para expresar que, a veces, las únicas expectativas que quiero tener sobre mi misma es algo que involucre muchos gritos, mucho sudor y mucho agotamiento. No me refiero precisamente al sexo, al menos no conscientemente. Sólo a la explotación indiscriminada del latir y del vivir. De las cosas que suenan dentro de los edificios que no puedes ver.
Todo ese ruido que hay fuera de ti, hay dentro de ti.
Y todo arde cada día un poco más. Y toda esa ceniza me ahoga cada día un poco más.
Necesito la vitalidad, la animalidad.
No la
Qué es esto si no lo que sea que piensas, que sientas. Que es todo un piloto automático hasta que ocurre el accidente y te preguntas, ¿Por qué toda esa sangre?
miércoles, 19 de marzo de 2014
Amigos imaginarios
La gente que imagina no imagina, sólo recuerda
las memorias de una vida que sólo puedes imaginar.
Las imágenes no son recuerdos, sino visualizaciones de aquellos mundos
perdidos, difíciles de enfocar.
Lejanos, pero que sientes tan próximos.
Tan próximos que notas su calor, su frío y sus colores,
que casi puedes tocar todos sus dolores.
Agonizan profundos, en oscuros rincones bajo tierras que no conoces
siendo devorados por insectos imaginarios,
siendo procesados por el metabolismo de un planeta que no existe,
con plantas que respiran un aire raro y denso, cargado de plata y mercurio,
con rios de agua viscosa y peces con muchas manos.
Es un universo en el que nada tiene demasiado sentido pero que existe
porque nadie puede olvidarlo.
O dejar de imaginarlo.
las memorias de una vida que sólo puedes imaginar.
Las imágenes no son recuerdos, sino visualizaciones de aquellos mundos
perdidos, difíciles de enfocar.
Lejanos, pero que sientes tan próximos.
Tan próximos que notas su calor, su frío y sus colores,
que casi puedes tocar todos sus dolores.
Agonizan profundos, en oscuros rincones bajo tierras que no conoces
siendo devorados por insectos imaginarios,
siendo procesados por el metabolismo de un planeta que no existe,
con plantas que respiran un aire raro y denso, cargado de plata y mercurio,
con rios de agua viscosa y peces con muchas manos.
Es un universo en el que nada tiene demasiado sentido pero que existe
porque nadie puede olvidarlo.
O dejar de imaginarlo.
martes, 21 de enero de 2014
Fonemas
Encuentra tu dolor de estómago y luego ya
todo lo demás.
Encuentra si las semillas que plantaste han dado algún árbol.
Encuentra aquellas ramas que subían por escaleras que subían por tejados
y no te dejaban ver las nubes.
Las nubes oscuras que nevaban sobre sueños olvidados y ensoñaciones demasiadas veces recordadas.
Recuerda que las pesadillas son de un color marron oscuro, como olvidadizo
y acuérdate de levantarte pronto por las mañanas para poder ver al sol arrepentirse un día más de haberse levantado, como tú.
El calor del invierno es algo oscuro, como los sueños fríos y encajados entre los huesos de las mandíbulas.
El sonido del viento es como el humo. Suena cuando algo se quema.
Como tú.
todo lo demás.
Encuentra si las semillas que plantaste han dado algún árbol.
Encuentra aquellas ramas que subían por escaleras que subían por tejados
y no te dejaban ver las nubes.
Las nubes oscuras que nevaban sobre sueños olvidados y ensoñaciones demasiadas veces recordadas.
Recuerda que las pesadillas son de un color marron oscuro, como olvidadizo
y acuérdate de levantarte pronto por las mañanas para poder ver al sol arrepentirse un día más de haberse levantado, como tú.
El calor del invierno es algo oscuro, como los sueños fríos y encajados entre los huesos de las mandíbulas.
El sonido del viento es como el humo. Suena cuando algo se quema.
Como tú.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
73 Fahrenheit
I’m forgetting who I used to be,
because it's eating myself apart.
I feel like burning it up again
so with the fire I can walk.
It is not a burst in that exclusion
what I want to cause,
nor just a memory, nor just a billion
chitty chats.
Just hit the pause for that vhs,
like all the colors on the tv were
crooked.
The crucifixion of the soul,
shattering this future winter cold,
into four big pieces of glass
to look trough at a reflexion of the self.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Gone
Todo lo que recordaba, se recordaba con una cierta nostalgia del color de las rosas secas.
Todo lo que recordaba colgaba de la persiana y se recogía con la misma cuerda que me dejaba ver la ventana.
La luz.
A través de la ventana.
Los ladrillos, tajantes por la mañana en las horas tempranas.
Eres una ciudad bella y ajada, estas llena de miles de fantasmas.
Si los fantasmas recordaran, su color sería el de esta fachada, sus ojos serían todas las rosas que estuvieron algún día colgadas de alguna persiana.
Recuerda como era cuando pintabas.
Todo lo que recordaba colgaba de la persiana y se recogía con la misma cuerda que me dejaba ver la ventana.
La luz.
A través de la ventana.
Los ladrillos, tajantes por la mañana en las horas tempranas.
Eres una ciudad bella y ajada, estas llena de miles de fantasmas.
Si los fantasmas recordaran, su color sería el de esta fachada, sus ojos serían todas las rosas que estuvieron algún día colgadas de alguna persiana.
Su piel sería del color de las madrugadas en las que se expiran entrañas, extrañando miradas, sabanas, pinceladas difusas de la vida y el recuerdo y la defragmentacion de la realidad.
Todo es un lienzo.Recuerda como era cuando pintabas.
lunes, 12 de agosto de 2013
Las cosas bonitas
Cosas que te hablan.
Personas que te gritan.
Vacíos que dialogan con tus ruidos, hablando de silencios
y de las horas que pasan cuando recuerdas
esos pequeños alaridos.
Y los gritos de las palomas por la mañana.
Al pasar por tu casa,
¿te acuerdas?
Es tu casa.
En tu calle. Siempre es la misma.
La calle de las miles de farolas y las puertas que nadie abre
La calle de las mil y una noches que se repiten y se superponen la una encima de la otra.
Hasta que solo son una.
Como una lluvia de estrellas.
Miles de fragmentos, de solo un cuerpo celeste
Lágrimas que llueven como asteroides por mi cara.
Y un silencio que me prepara para la mañana.
Cubriendo la noche de viento y almohadas intento traspasar el sueño a la cama,
en vez de mirarlo siempre a la cara,
que no llueve y sólo suena
como si estuviera cubierta de arañas.
Y la calma me causa migrañas.
Y mis ganas desengañan la noche y todas estas palabras.
Y la trsiteza es infinita,
como todas las estrellas,
que a veces llueven,pero que no siempre ves.
Personas que te gritan.
Vacíos que dialogan con tus ruidos, hablando de silencios
y de las horas que pasan cuando recuerdas
esos pequeños alaridos.
Y los gritos de las palomas por la mañana.
Al pasar por tu casa,
¿te acuerdas?
Es tu casa.
En tu calle. Siempre es la misma.
La calle de las miles de farolas y las puertas que nadie abre
La calle de las mil y una noches que se repiten y se superponen la una encima de la otra.
Hasta que solo son una.
Como una lluvia de estrellas.
Miles de fragmentos, de solo un cuerpo celeste
Lágrimas que llueven como asteroides por mi cara.
Y un silencio que me prepara para la mañana.
Cubriendo la noche de viento y almohadas intento traspasar el sueño a la cama,
en vez de mirarlo siempre a la cara,
que no llueve y sólo suena
como si estuviera cubierta de arañas.
Y la calma me causa migrañas.
Y mis ganas desengañan la noche y todas estas palabras.
Y la trsiteza es infinita,
como todas las estrellas,
que a veces llueven,pero que no siempre ves.
lunes, 24 de junio de 2013
Quedarse, queda ser, ser quedado, sin estar.
Todos los hoy,
tienen un mañana,
pero los mañanas sólo tienen un ayer.
Todos los presentes se repiten sin ser,
siendo siempre diferente.
Todas las paradojas de cada pensamiento contrastado con los actos resbalan,
rápido,
como el paso del tiempo.
Exponencial.
Sin contar con nada más que la -cada vez más- abrumadora cantidad de segundos
perdidos/flotantes/ligeros/huidizos.
Queda sentarse y esperar, pero nunca se queda quieto donde está.
Y dibujar,
trazos de pensamiento discontinuo en lineas circulares, en capas de diemensiones virtuales que son sólo glitch.
El dolor de cabeza de las miles de marañas, las miles y millones de palabras.
Esquivas.
¿Qué esquivas?
Segundos como balas,
minutos como armas,
días que son como bombas estallando
una
detrás
de
otra.
El aprendizaje del sedentarismo y el desaprender a acomodarse, a hacerse un hueco, a sacar una burbuja de aire en el torrente sanguíneo que hace a mi corazón bombear.
Una pequeña arritmia a-temporal, a des-tiempo.
Un pequeño glitch se sucede, otra vez, en esta realidad en la que lo único real nunca es nada demostrable,
porque nunca es.
Todo deja de ser según hace boom, según hace tic, segun hace click.
Y todo es, otra vez, un glitch.
tienen un mañana,
pero los mañanas sólo tienen un ayer.
Todos los presentes se repiten sin ser,
siendo siempre diferente.
Todas las paradojas de cada pensamiento contrastado con los actos resbalan,
rápido,
como el paso del tiempo.
Exponencial.
Sin contar con nada más que la -cada vez más- abrumadora cantidad de segundos
perdidos/flotantes/ligeros/huidizos.
Queda sentarse y esperar, pero nunca se queda quieto donde está.
Y dibujar,
trazos de pensamiento discontinuo en lineas circulares, en capas de diemensiones virtuales que son sólo glitch.
El dolor de cabeza de las miles de marañas, las miles y millones de palabras.
Esquivas.
¿Qué esquivas?
Segundos como balas,
minutos como armas,
días que son como bombas estallando
una
detrás
de
otra.
El aprendizaje del sedentarismo y el desaprender a acomodarse, a hacerse un hueco, a sacar una burbuja de aire en el torrente sanguíneo que hace a mi corazón bombear.
Una pequeña arritmia a-temporal, a des-tiempo.
Un pequeño glitch se sucede, otra vez, en esta realidad en la que lo único real nunca es nada demostrable,
porque nunca es.
Todo deja de ser según hace boom, según hace tic, segun hace click.
Y todo es, otra vez, un glitch.
martes, 4 de junio de 2013
Treinta y nueve fantasmas
Pequeños problemas,
como el movimiento de los dientes.
Como la miel solidificada, fría, guardada en lugares oscuros, frescos y secos.
Las agujetas insoportables de la nuca y la inflamación de las vejigas infectadas.
Microbios en la cama, sudando la fiebre de historias contadas.
Las sábanas que se pegan en la cara, como la miel fría, como las entrañas infectadas.
Pequeños problemas como el caerse de las propias piernas, sin sostener la balanza que antes te equilibraba cuando andabas.
Cómo andabas antes de infectarte, cómo andabas antes de dolerte.
Pequeños problemas, sin importancia.
Pequeñas importancias de grandes problemas.
La problemática eterna de la hinchazón y la resaca, de pelos que se enredan entre cuatro cabezas en la cama.
De la hidra de las noches que son noches en días y los días que pasan de las seis de la madrugada.
Pequeñas problemáticas que duelen en la garganta.
Y poco a poco, vienen los fantasmas.
Poco a poco, todos los fantasmas.
Poco a poco, pequeños fantasmas.
Fantasmas dolorosos, sin gran importancia.
como el movimiento de los dientes.
Como la miel solidificada, fría, guardada en lugares oscuros, frescos y secos.
Las agujetas insoportables de la nuca y la inflamación de las vejigas infectadas.
Microbios en la cama, sudando la fiebre de historias contadas.
Las sábanas que se pegan en la cara, como la miel fría, como las entrañas infectadas.
Pequeños problemas como el caerse de las propias piernas, sin sostener la balanza que antes te equilibraba cuando andabas.
Cómo andabas antes de infectarte, cómo andabas antes de dolerte.
Pequeños problemas, sin importancia.
Pequeñas importancias de grandes problemas.
La problemática eterna de la hinchazón y la resaca, de pelos que se enredan entre cuatro cabezas en la cama.
De la hidra de las noches que son noches en días y los días que pasan de las seis de la madrugada.
Pequeñas problemáticas que duelen en la garganta.
Y poco a poco, vienen los fantasmas.
Poco a poco, todos los fantasmas.
Poco a poco, pequeños fantasmas.
Fantasmas dolorosos, sin gran importancia.
viernes, 17 de mayo de 2013
Cadencias del desencanto
Quiero pensar que sólo es una fase.
Quiero decirte todas esas cosas que dentro de mi cabeza ya te he dicho.
Dejar de proyectar acontecimientos que pertenecen al futuro, en mis pesadillas.
Romperte la cara con todos mis ceniceros llenos de colillas de los cigarros que me consumen, me queman y me llenan de ceniza.
Un mal peor, un bien mejor.
Mejor dicho, todo me lo callo.
Nada más queda por decir, porque no dejo de inventarlo.
Retroceciendo en los actos que no dejan de acontecerse en un mundo imaginario, lloro cuando no dejo que nadie me vea, ni me mire, ni me toque.
Arañando superficialmente la capa de realidad que, desgraciadamente, me envuelve.
Cuando cuento los segundos que tanto me atormentan, que tanto me agreden con sus dedos llenos de agujas y limón, cuando todo esto pasa intento dormir, intento huir, intento desracionalizar la locura que escuece dentro de los ojos.
Pero los días siguen grises.
Las mañanas siguen frías.
Sin pies, rotas las rodillas, corriendo en círculos por mi habitación. Todo es azul, aguamarina.
Todos los bucles de mi cara se repiten día a día.
Bajando a vertiginosas velocidades en direcciones que no responden a las leyes de la física me caigo por agujeros de conejos sin tiempo, ni vida. Sin sillas.
Es el limbo de las pesadillas, entrecortando la cobertura de mis llamadas perdidas.
Son todas las palabras que no le digo a nadie y me raspan la garganta y me duelen en la cabeza.
Llorar ya no arregla nada.
Dormir ya no guarda mis secretos.
Vivir aún no significa.
Arrancarme la garganta, cortar quince kilos de carne. Dentro de lo legal.
Intento no sentir nada. No sentirme. No sentir-lo.
El corazón se reproduce con una latencia infinita de sonido y pulsaciones atenuadas con el fin sonoro del que se queda mudo por voluntad propia.
Idílico voto de silencio, encorvándose bajo mi mesa, mirándome por todas las ventanas.
Voto de silencio que tampoco dice nada.
Des-troceada.
Poco importa nada.
Quiero decirte todas esas cosas que dentro de mi cabeza ya te he dicho.
Dejar de proyectar acontecimientos que pertenecen al futuro, en mis pesadillas.
Romperte la cara con todos mis ceniceros llenos de colillas de los cigarros que me consumen, me queman y me llenan de ceniza.
Un mal peor, un bien mejor.
Mejor dicho, todo me lo callo.
Nada más queda por decir, porque no dejo de inventarlo.
Retroceciendo en los actos que no dejan de acontecerse en un mundo imaginario, lloro cuando no dejo que nadie me vea, ni me mire, ni me toque.
Arañando superficialmente la capa de realidad que, desgraciadamente, me envuelve.
Cuando cuento los segundos que tanto me atormentan, que tanto me agreden con sus dedos llenos de agujas y limón, cuando todo esto pasa intento dormir, intento huir, intento desracionalizar la locura que escuece dentro de los ojos.
Pero los días siguen grises.
Las mañanas siguen frías.
Sin pies, rotas las rodillas, corriendo en círculos por mi habitación. Todo es azul, aguamarina.
Todos los bucles de mi cara se repiten día a día.
Bajando a vertiginosas velocidades en direcciones que no responden a las leyes de la física me caigo por agujeros de conejos sin tiempo, ni vida. Sin sillas.
Es el limbo de las pesadillas, entrecortando la cobertura de mis llamadas perdidas.
Son todas las palabras que no le digo a nadie y me raspan la garganta y me duelen en la cabeza.
Llorar ya no arregla nada.
Dormir ya no guarda mis secretos.
Vivir aún no significa.
Arrancarme la garganta, cortar quince kilos de carne. Dentro de lo legal.
Intento no sentir nada. No sentirme. No sentir-lo.
El corazón se reproduce con una latencia infinita de sonido y pulsaciones atenuadas con el fin sonoro del que se queda mudo por voluntad propia.
Idílico voto de silencio, encorvándose bajo mi mesa, mirándome por todas las ventanas.
Voto de silencio que tampoco dice nada.
Des-troceada.
Poco importa nada.
jueves, 2 de mayo de 2013
Click
Nada se arregla
cuando todo está roto.
Nada se pierde,
cuando encuentras todo.
Nada viaja mientras todo se queda en casa.
En todos los rincones de tu puta casa.
Nada desaparece por las ventanas cuando abres para refrescar.
Todo se cuela rápidamente para meterse en tu cama.
Nada es el viento que se mueve por tu espalda cuando tu ropa está toda mojada
Nada está roto,
pero todo lo arregla.
Todo está roto,
pero nada lo arregla.
cuando todo está roto.
Nada se pierde,
cuando encuentras todo.
Nada viaja mientras todo se queda en casa.
En todos los rincones de tu puta casa.
Nada desaparece por las ventanas cuando abres para refrescar.
Todo se cuela rápidamente para meterse en tu cama.
Nada es el viento que se mueve por tu espalda cuando tu ropa está toda mojada
Nada está roto,
pero todo lo arregla.
Todo está roto,
pero nada lo arregla.
miércoles, 24 de abril de 2013
adnauseam
Fuma, fuma.
Pasa, piensa.
Fuma, rueda, pilla, corre, atrapa, siente, agarra, suelta.
Fuma, fuma.
Piensa, piensa.
Corre, que te pillo.
Corre , que te pillan.
Corre, pilla.
Corre, que si piensas no te atrapan.
Piensas que si corres, no te atrapan.
Suelta.
Fuma.
Humo.
Nada.
Suelta.
Duele.
Llora.
Muere.
Otra vez.
Igual.
Pasa.
¡Corre!
Suelta.
Humo.
Nada.
Repite.
Choca.
Duele.
¿Otra vez?
Colisiona.
Erosiona.
Piedra duras.
Arena.
La playa.
El agua.
A las ocho de la mañana.
Soles en movimiento.
Noches estancadas.
Cemento.
Gira.
Date la vuelta.
¿Repetimos?
Pasa, piensa.
Fuma, rueda, pilla, corre, atrapa, siente, agarra, suelta.
Fuma, fuma.
Piensa, piensa.
Corre, que te pillo.
Corre , que te pillan.
Corre, pilla.
Corre, que si piensas no te atrapan.
Piensas que si corres, no te atrapan.
Suelta.
Fuma.
Humo.
Nada.
Suelta.
Duele.
Llora.
Muere.
Otra vez.
Igual.
Pasa.
¡Corre!
Suelta.
Humo.
Nada.
Repite.
Choca.
Duele.
¿Otra vez?
Colisiona.
Erosiona.
Piedra duras.
Arena.
La playa.
El agua.
A las ocho de la mañana.
Soles en movimiento.
Noches estancadas.
Cemento.
Gira.
Date la vuelta.
¿Repetimos?
martes, 9 de abril de 2013
Volar y quemar
Está cada vez más nublado,
detrás de los ojos.
Cada vez más cegada por esa luz, iridiscencia de la condescendencia.
El vacío animal.
La taxidermia del alma.
El serrín de tanto pensar.
Los puntos de los putos hilos que agujerean, centímetro a centímetro, cada carrera perdida en las medias que ya no uso.
Han pasado muchos años y mi ropa es sólo harapos.
Han pasado muchos años desde que fui una muñeca de trapo y, ahora, me visto con las vísceras de todo lo que me como.
Toda esta sangre me nubla el cerebro porque no sangro desde dentro, solo me salpica toda esta maraña de venas abiertas que intento esquivar, como cada vez que recuerdo quién fui y que
intento soñar quién seré.
Es ahí cuando no puedo dormir más y me mastico la lengua para dejar de hablar.
Dientes rotos entre encías sangrantes, pieles perversas quitándose las escamas la una a la otra entre sibilinos movimientos en la arena del desierto.
Toda suena como si se estuviera rompiendo.
Todo esto es un huevo de dragón ardiendo.
detrás de los ojos.
Cada vez más cegada por esa luz, iridiscencia de la condescendencia.
El vacío animal.
La taxidermia del alma.
El serrín de tanto pensar.
Los puntos de los putos hilos que agujerean, centímetro a centímetro, cada carrera perdida en las medias que ya no uso.
Han pasado muchos años y mi ropa es sólo harapos.
Han pasado muchos años desde que fui una muñeca de trapo y, ahora, me visto con las vísceras de todo lo que me como.
Toda esta sangre me nubla el cerebro porque no sangro desde dentro, solo me salpica toda esta maraña de venas abiertas que intento esquivar, como cada vez que recuerdo quién fui y que
intento soñar quién seré.
Es ahí cuando no puedo dormir más y me mastico la lengua para dejar de hablar.
Dientes rotos entre encías sangrantes, pieles perversas quitándose las escamas la una a la otra entre sibilinos movimientos en la arena del desierto.
Toda suena como si se estuviera rompiendo.
Todo esto es un huevo de dragón ardiendo.
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